En las últimas horas, la Asociación del Fútbol Argentino emitió un comunicado oficial informando sobre el despido de un árbitro encargado de dirigir partidos en los torneos de divisiones juveniles. La decisión se fundamentó en que el colegiado "incumplió gravemente su deber de impartir justicia y, principalmente, atentó contra los valores del fútbol al faltarle el respeto a la investidura arbitral, a los jugadores, al cuerpo técnico, a los espectadores y a las instituciones participantes del encuentro". Tanto la resolución como el video de los hechos han circulado ampliamente en diversos medios periodísticos, alcanzando gran notoriedad. El propósito de esta nota es claro: tras años de trabajo, recorriendo predios y presenciando jornadas de nuestro fútbol formativo, podemos afirmar con total certeza que lo ocurrido constituye una lamentable y absoluta excepción. Los árbitros que integran los planteles encargados de dirigir partidos de fútbol juvenil e infantil son trabajadores esenciales de nuestro deporte y protagonistas fundamentales en la etapa formativa de los jugadores. Realizan un esfuerzo significativo cada semana, recorriendo grandes distancias, enfrentando extensas jornadas en todo tipo de condiciones climáticas y escenarios, y lidiando frecuentemente con críticas de asistentes, en muchos casos familiares de los jugadores, quienes suelen carecer de un conocimiento profundo del reglamento. Es innegable que los errores existen, como ocurre con cualquier persona. Sin embargo, desde aquí expresamos nuestro permanente reconocimiento al plantel arbitral de nuestro fútbol juvenil e infantil. Y los alentamos a seguir adelante en la evolución de su carrera y en el valioso trabajo formativo que llevan a cabo cada fin de semana. Leonardo Perales